De izquierda a derecha: Matías Pastén Carmona, profesión cocinero; Daniel mercado profesión carpintero y Jorge Mercado, deportista profesional.
Tras meses de sigilosas pesquisas, la justicia sanjuanina dictó este martes medidas de coerción contra los tres acusados de perpetrar el millonario robo a la distribuidora “Miguel Ángel” en Santa Lucía. El juez de Garantías Gerardo Javier Fernández Caussi ordenó cuatro meses de prisión preventiva para Jorge Rodrigo Mercado y Daniel Mercado, mientras que Matías Pastén Carmona, sin antecedentes penales, transitará la investigación en libertad bajo estrictas normas de conducta.
Los tres sujetos enfrentan la grave imputación de ser coautores del delito de robo agravado por escalamiento y por ser en poblado y en banda. La investigación está a cargo de la UFI Delitos Contra la Propiedad, encabezada por el fiscal Cristian Catalano y el ayudante fiscal Ignacio Domínguez.
El hecho que originó la causa ocurrió la madrugada del 19 de marzo. Según la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, los delincuentes llegaron a las inmediaciones de la calle Balaguer a bordo de un Chevrolet Astra, el cual era conducido por Pastén. Mientras este aguardaba en las cercanías, los Mercado descendieron del vehículo y ejecutaron el plan.
Cerca de las 3:00 de la mañana, escalaron el frente del predio, vulneraron el perímetro y accedieron a un patio interno que conecta directamente con la distribuidora. Su objetivo era claro: la oficina de administración. Tras forzar una ventana, ingresaron al sector de cobranzas. En cuestión de minutos, vaciaron los cajones y cargaron en una mochila azul con letras naranjas una suma muy elevada: 60 millones de pesos en efectivo, 170.000 dólares y tres cheques que llega a casi $4.000.000 en total.
Una vez con el botín en su poder, Jorge Mercado tomó su teléfono y llamó a Pastén. Huyeron rápidamente por Avenida de Circunvalación hasta Rivadavia, donde procedieron a repartir los efectos robados. El robo fue descubierto horas más tarde por el encargado del local al momento de la apertura.
La impunidad de la banda comenzó a resquebrajarse gracias a los registros tecnológicos y las cámaras de seguridad aportadas por la administración de la empresa. Las grabaciones internas y perimetrales fueron letales para la defensa de los imputados. El audio incriminatorio, en uno de los videos del interior de la distribuidora se escucha claramente a uno de los asaltantes apurar al otro: “Dale que nos está esperando el Matías (por Pasten)”.
Otro dato clave fue la identificación por tatuajes. La comparativa de imágenes de las cámaras internas dejó en evidencia a Jorge Mercado, quien fue identificado sin margen de duda gracias a los característicos tatuajes que posee en sus manos.
El seguimiento del vehículo. Las cámaras del CISEM ubicaron al Chevrolet Astra pasando por calle Libertador y Circunvalación a las 3:09 AM y, posteriormente, huyendo por la misma zona a las 4:30 AM.
Y los registros de telefonía y de una app de transporte. La empresa Movistar confirmó que el celular que emitió la llamada coordinando la fuga pertenece a Matías Pastén. Además, un informe privado corroboró que el Astra era utilizado por Pastén para trabajar como chofer de la aplicación Uber.
El desmesurado incremento patrimonial de los sospechosos -ninguno con trabajo formal declarado, a excepción del rol de Uber de Pastén- fue la pieza final del rompecabezas. Decenas de efectivos de la Brigada de Investigaciones (Robos y Hurtos) ejecutaron el pasado 3 de agosto allanamientos simultáneos en Chimbas, Rawson y Rivadavia, culminando con la detención de los implicados.
Daniel y Rodrigo Mercado realizaron ostensibles mejoras en la vivienda de su madre, compró un vehículo Ford Falcon, una moto Yamaha y financió recientes viajes a Chile para ingresar mercadería. Se detectaron además transacciones de dinero por sumas muy elevadas entre los implicados.
Por parte de Matías Pastén, en su domicilio se secuestraron 2.500 dólares en efectivo, un somier nuevo, modernos juegos de cocina, cuatro televisores y una moto Rouser.
