Sin recursos para afrontar los costos de la atención médica, Lorena y su hija Luz decidieron vender los propios peluches de la niña para reunir el dinero que necesitan para continuar con sus estudios.
Luz tiene 7 años y atraviesa una situación médica que todavía no tiene diagnóstico definitivo. Sufre episodios recurrentes de fiebre que pueden alcanzar los 39 y 40 grados y también presenta dolores óseos. Los médicos evalúan si podría tratarse de fibrosis quística y necesita repetir estudios para avanzar con el diagnóstico.
El problema es que su familia no puede afrontar los costos. Lorena es ama de casa y pensionada de Gendarmería y contó que solamente el estudio del sudor cuesta alrededor de $200.000, mientras que otros análisis y estudios pueden representar entre $300.000 y $400.000.
Ante la falta de recursos, madre e hija tomaron una decisión que conmueve: poner a la venta los peluches de Luz para poder pagar su salud. La pequeña incluso explicó con sus propias palabras por qué decidió venderlos: “Para estar bien”.
Mientras continúa con sus estudios y asiste a la escuela, Luz mantiene su sueño de ser doctora. Le gusta Matemáticas, estudia y juega con sus compañeros. Ahora, sus propios juguetes se transformaron en una forma de ayudarla a conseguir algo mucho más importante: poder acceder a los estudios médicos que necesita.
