
“Estamos recibiendo entre 15.000 y 20.000 personas por fin de semana, lo que es muchísimo más que el año pasado; hoy la Difunta Correa se transformó en una pequeña ciudad gracias a la decisión política de convertirla en un verdadero polo turístico”. Con estas palabras, Mauricio Camacho, administrador del paraje ubicado en Vallecito, sintetizó el presente de uno de los sitios más emblemáticos de San Juan, que luce totalmente renovado.
La transformación del paraje comenzó con una serie de obras de infraestructura básica que cambiaron el día a día tanto de los residentes como de los promesantes. Se realizó el asfaltado completo de las calles internas y se instaló un sistema de iluminación integral en sectores que históricamente permanecían a oscuras. Una de las mejoras más celebradas por los visitantes ha sido la renovación de los servicios básicos, que ahora incluyen baños de primera categoría equipados con pulsadores y un mantenimiento permanente, además de la construcción de nuevos parrilleros y galpones con mesas y bancos. En materia de conectividad física, se edificaron puentes que unen distintos sectores, destacando uno sobre el área de desagüe, mientras que en servicios vitales se completó la conexión de agua potable para todo el paraje y el pueblo de Vallecito. Asimismo, el patrimonio religioso recibió atención con la remodelación y el arreglo de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen.
En apenas quince días se espera inaugurar la ampliación de la Escuela República del Paraguay para los niveles inicial y secundario.
En el área de salud, el avance es significativo en el nuevo Centro de Atención Primaria de Salud (CAPS), que pasará de tener apenas 60 metros cuadrados a una estructura de casi 1.000 metros cuadrados con consultorios y mayor complejidad, obra que hoy alcanza el 50% de ejecución y se prevé terminar para fin de año. También se trabaja a ritmo sostenido en una nueva galería gastronómica techada, diseñada para dar prioridad al turista y evitar que las veredas se vean obstruidas por mobiliario comercial, la cual estaría lista en dos meses. A esto se suman los nuevos locales comerciales modernos situados debajo de la iglesia, que contarán con áreas de mesas y bancos para ordenar el sector.
Hacia el futuro cercano, el plan de transformación contempla reforzar la seguridad con la construcción de una nueva unidad de la Policía de San Juan sobre la Ruta 141, que permitirá un mejor control del paraje y de la zona vial para finales de año. Camacho destaca que el objetivo es mantener una línea visual clara, por lo que “se ha planteado a los comerciantes que a futuro cualquier modificación debe mantener siempre la misma estética” uniforme que lucen las nuevas construcciones.
El paraje vallecito se convertirá en una ciudad para los fieles de la difunta correa

