Un hombre despechado y violento descubrió que su expareja era visitada por un supuesto novio y, de la bronca, atacó a martillazos el auto de ese otro hombre. La novela al estilo “Relatos Salvajes” sucedió el último fin de semana. El agresor reventó todos los vidrios del vehículo y se dio a la fuga en su moto, pero una patrulla policial lo atrapó en las inmediaciones y quedó preso a disposición de un fiscal de Flagrancia, aunque este martes recuperó la libertad luego de pasar por los tribunales.

El hecho roza un caso de violencia de género, pero la causa fue caratulada bajo el delito de daños. El protagonista de esta historia es un tal Franco Castro, de 38 años, quien fue detenido el viernes 28 de agosto alrededor de las 22:40 en el barrio Costanera III, tras una corta persecución. Atrás suyo había dejado el revuelo, con un auto Volkswagen Gol con todos los vidrios destrozados sobre la calle Santa Cruz, en el barrio Costanera IV, y un martillo tirado al costado.
En principio, la causa fue investigada por el fiscal Francisco Micheltorena, pero luego se hizo cargo la fiscal Virginia Branca, que formuló la imputación por el delito de daños. De todas formas, la abogada defensora María Filomena Noriega planteó como solución alternativa la reparación integral del daño, con el fin de frenar la acción penal, y la magistrada hizo lugar a la propuesta. Fue así que la causa pasó a un cuarto intermedio hasta el martes próximo y dispuso la inmediata libertad del sospechoso.
