
Luego de haber estado en el banquillo de los acusados por un presunto caso de trata, Gustavo de La Fuente regresó a los pasillos de tribunales, esta vez retomando su rol como abogado defensor. El profesional describió este retorno como una “sensación difícil”, pero subrayó la necesidad imperiosa de reincorporarse a la vida social a través del trabajo.
La situación económica de De La Fuente al recuperar su libertad es crítica. Según sus propias declaraciones, el proceso legal lo dejó despojado de sus pertenencias básicas. “Salí sin un peso literal, sin dinero, sin autos, sin absolutamente nada”, confesó, explicando que su prioridad actual es trabajar intensamente para “recuperar todas las cosas que he perdido” y organizar su vida como corresponde.
A pesar de la dureza del proceso, De La Fuente destacó un gesto humano durante su regreso a las audiencias. El juez interviniente le expresó su satisfacción por volver a verlo en ejercicio, un comentario que el abogado calificó como un “gesto muy significativo” que lo conmovió profundamente. Actualmente, se encuentra a la espera de conocer los fundamentos de la sentencia para determinar sus próximos pasos legales.
