Desde EPSE confirmaron que los embalses fueron vaciados de forma preventiva dentro de la cota de seguridad para amortiguar crecidas y almacenar el agua de lluvia de manera controlada.
“Sí, los embalses no solamente están preparados, sino que incluso tenemos nosotros nuestro programa de cómo se llenan los embalses. Los embalses se llenan con una determinada velocidad, se deja incluso una pequeña porción del embalse para amortiguar crecida, para que el flujo siempre sea laminar, para que no haya vertimientos, digamos, descontrolados, etcétera”. Con estas palabras, el presidente de Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE), Lucas Estrada, garantizó la capacidad de la infraestructura hídrica provincial para afrontar eventuales tormentas o incrementos de caudal durante el próximo verano, que se anticipa atípico debido al fenómeno El Niño. El funcionario explicó que las estructuras operan respetando los niveles de seguridad y siguen un esquema técnico diseñado para evitar desbordes descontrolados en la cuenca.
Para optimizar la recepción de los aportes de agua previstos para la temporada, desde el EPSE dispusieron una maniobra operativa previa en los sistemas de almacenamiento. Sobre esta estrategia de prevención y conservación, Estrada sostuvo: “Nosotros lo que hemos hecho es justamente vaciarlos al máximo dentro de la cota de seguridad para poder recibir toda esa agua de forma controlada y no tener que verter ni desperdiciar ni una sola gota”. De esta manera, la planificación busca aprovechar el llenado en los tres embalses situados sobre el río San Juan y en el embalse Cuesta del Viento ubicado en el río Jáchal, alcanzando la cota máxima posible si los pronósticos climáticos y de fusión de nieve se confirman.
Junto con las maniobras de vaciado y regulación de flujo, la provincia ejecuta trabajos específicos de equipamiento para perfeccionar la gestión técnica del recurso. En la central hidroeléctrica de Cuesta del Viento se lleva a cabo el reemplazo y ajuste de un componente clave en el sistema de descarga. Al referirse a esta intervención, Estrada detalló: “La válvula de chorro hueco de la central Cuesta del Viento ya está en la central, están ahora en los trabajos de instalación y la puesta en marcha también”. Y destacó que “esa obra fue financiada por un fideicomiso minero”.
La colocación de este dispositivo resulta fundamental para resolver fallas operativas previas y asegurar un suministro eficiente para el sistema de riego. En relación con la trascendencia técnica de la obra, Estrada enfatizó: “Esa válvula le va a dar justamente mayor control al embalse. Es una válvula que tiene una capacidad de apertura menor que la que había anteriormente y justamente la válvula que estaba y que hemos reemplazado es una válvula que tenía pérdidas y que no podía regular el caudal sobre todo para el riego en los meses de primavera, de invierno y de otoño”.
