Tras la intensa cacería que culminó este jueves por la noche con la captura de Matías Ezequiel Marín en el interior de la Villa Obrera, Chimbas, la investigación por el femicidio de Gemma Giselle Álvarez sumó nuevos y reveladores elementos probatorios. Mientras el sujeto se encuentra bajo custodia tras el intento de linchamiento por parte de los vecinos y de amagar con quitarse la vida, el Ministerio Público Fiscal avanza sobre los pasos previos que dio el asesino antes de perpetrar el crimen en la zona de La Costanera.
Una de las grandes incógnitas del hecho era por qué Marín no llevaba consigo su teléfono celular al momento de acorralar a su expareja con el auto y atacarla letalmente. La respuesta llegó de la mano de un allanamiento realizado en la vivienda del presunto femicida, en el Barrio Valle Grande en Rawson: los efectivos policiales encontraron allí el dispositivo móvil junto a una nota manuscrita que resulta fundamental para la investigación.
Fuentes ligadas al hecho detallaron que el texto no contenía una amenaza explícita. La nota no decía expresamente que iba a matar a su expareja ni que tuviera intenciones certeras de quitarse la vida. Sin embargo, las palabras plasmadas en el papel exponen a un hombre perturbado por el resentimiento.
En el escrito, Marín aseguraba estar “cansado” y profundamente ofuscado por la prohibición de acercamiento que la Justicia le había impuesto semanas atrás, medida que Gemma había solicitado para protegerse de la violencia que padecía. Lejos de mostrar algo de reflexión, el femicida intentaba desligarse de responsabilidades: argumentaba que él “no había hecho nada” y descalificaba a la víctima tildándola de ser la “loca”.
El nivel de alteración y premeditación también quedó expuesto en otro de los pasajes de la carta, donde remarcaba estar muy “enojado” y confesaba que “no dormía hace tres días”.
Él a bordo del vehículo que le alquilaba a otra persona para trabajar como Uber diariamente, persiguió a Gemma hasta derribarla de su motocicleta
para luego arrebatarle la vida a cuchillazos sin darle tiempo a defenderse.
