López Morales declaró ante el tribunal y aseguró que los efectivos lo siguieron en moto sin darle una orden previa. Dijo que sintió un fuerte dolor en la espalda y que luego vio a los policías retirarse entre risas.
El juicio contra los policías Bernal y Meza, acusados por un procedimiento ocurrido en marzo de 2025 en el que un joven terminó herido con 16 impactos de perdigones de goma, tuvo este lunes una jornada clave con la declaración de la presunta víctima y de otros testigos.
Luego de los alegatos de apertura, López Morales fue el primero en declarar. Según su relato, comenzó a ser perseguido por los efectivos mientras circulaba en su motocicleta y, durante el seguimiento, los policías lo empujaban con la moto sin que él entendiera el motivo de la persecución.
De acuerdo con la teoría de la Fiscalía, los efectivos de la Motorizada N°1 que participaron del procedimiento no tenían un requerimiento previo para detener al joven y comenzaron a seguirlo porque circulaba con las luces de la motocicleta apagadas.
La acusación sostiene que, durante la persecución, Bernal, quien viajaba como acompañante, efectuó un disparo de escopeta sin impartir previamente una orden y sin una razón que justificara el uso del arma.
El hecho ocurrió el 17 de marzo de 2025 y llegó a juicio luego de una investigación de la Fiscalía de Delitos Especiales, representada por Nicolás Schiattino y el ayudante fiscal Rodrigo Cabral.
Según la acusación, los efectivos de la Motorizada N°1 persiguieron a López Morales y, antes de llegar a calle Centenario, Bernal habría realizado el disparo de escopeta que provocó las heridas.
Tras el episodio, el joven se refugió en la vivienda de un familiar ubicada en el barrio Santa María. La Fiscalía sostiene que hasta ese lugar también llegaron los policías y que allí secuestraron la motocicleta del joven.
Durante la investigación, los dos acusados negaron haber sido los autores del disparo, aunque uno de sus compañeros los habría señalado.
En caso de una eventual condena, la Fiscalía solicitó tres años de prisión en suspenso para Bernal y dos años para Meza, además de la inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo de la condena.
