Lo que comenzó como un dramático y evitable siniestro vial en Rawson, tuvo en las últimas horas el peor de los finales. Fuentes ligadas a la investigación confirmaron el fallecimiento de Estela Gladys Carrizo, la mujer de 69 años que se encontraba en estado crítico tras ser embestida por una camioneta fuera de control mientras esperaba el colectivo.
La trágica novedad obligó a la Justicia a dar un giro inmediato en la causa, agravando la situación penal del único responsable. El conductor del vehículo, cuya identidad se mantenía en reserva durante las primeras horas del hecho, finalmente fue identificado por las autoridades como Germán Meza.
Según los peritajes oficiales, Meza manejaba con 1,37 gramos de alcohol por litro de sangre al momento de arrollar a las víctimas en la intersección de las calles José María Paz y Rivadavia. Este nivel de alcoholemia, que casi triplica lo tolerado a nivel general (y es un delito grave ante las normativas de tolerancia cero aplicables en la provincia), evidencia una profunda intoxicación y una total pérdida de reflejos al volante.
Pese a la contundencia de las pruebas y de haber permanecido demorado en los calabozos tras el siniestro, fuentes policiales confirmaron que Meza ahora está en libertad. Sin embargo, su situación judicial es sumamente delicada. Con el deceso de Carrizo, el hombre está siendo formalmente implicado bajo la carátula de homicidio culposo en perjuicio de la mujer de 69 años.
Asimismo, la imputación que pesa sobre el conductor incluye la figura de lesiones culposas por los daños ocasionados a Víctor Andrés Alaniz (48), el hombre que aguardaba el transporte público junto a la víctima fatal. Alaniz, también vecino de la Villa San Damián, fue quien, aún conmocionado, logró relatar a las autoridades cómo fueron embestidos de manera imprevista en la parada. Afortunadamente, logró sobrevivir al impacto y se recupera de sus heridas y politraumatismos tras haber estado en observación.
